12. Naturaleza divina de Cristo
12. LA NATURALEZA DE CRISTO
Jesucristo tiene
dos naturalezas, una naturaleza divina y una naturaleza humana. Veamos en primer lugar que nos
dicen las escrituras respecto a su naturaleza divina.
A. Naturaleza Divina
1 En
el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. 2
Este era en el principio con Dios. 3 Todas las
cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. 4
En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.... 14
Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su
gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de
verdad. (Juan 1)
A.
CRISTO ES EL VERBO DE DIOS
Cristo es El Verbo de Dios, preexistente a su encarnación
humana. ¿cómo podemos comprender lo que es El Verbo de Dios?, ¿qué es El Verbo
de Dios?, ¿Qué nos revelan las Escrituras sobre El Verbo?
B.
INEFABILIDAD DEL VERBO DE DIOS:
Yo y el Padre una cosa somos. (Juan 10: 30)
La naturaleza
divina de Cristo es nombrada en el evangelio de Juan como El Verbo de Dios. El
Verbo de Dios, tal como Dios mismo, y al ser de una naturaleza con Él, es Espíritu.
De nuevo nos encontramos en El Verbo con una característica de Dios al intentar
comprenderle. En cuanto el Verbo de Dios es Espíritu al igual que el Padre Eterno
con el que es Uno, el Verbo de Dios también es inefable.
Nos hayamos
nuevamente en la tarea de intentar comprender lo que es inefable, de nuevo nos
vemos abocados a acudir a metáforas, parábolas, comparaciones. Intentaremos
otra vez hacer a la medida finita humana lo que es infinito y escapa a nuestra
mente racional.
Antes de ir a las metáforas veamos que más sabemos del
Verbo de Dios.
C.
CARACTERÍSTICAS DEL VERBO DE DIOS
CRISTO Y
DIOS SON UNO
1 En el
principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios
El verbo es el
mismo Cristo, y así , todo lo que es el Verbo es el Cristo. Cristo estaba con
Dios y era Dios mismo. El era en el
principio con Dios.
TODO FUE HECHO A TRAVÉS DE ÉL
3 Todas las
cosas fueron hechas por medio de él, y sin él no fue hecho nada de lo que ha
sido hecho
Todo es hecho a
través de Cristo, del Verbo. Él es el medio de la creación de Dios, el
instrumento con el cual Dios crea, la materia prima, la fuerza, la
conciencia, la inteligencia, el Ser que sostiene la creación.
El Verbo es el
que crea todo, lo que está antes de todo. Eso sigue siendo realidad en cada
momento, sigue siendo así. Experimentar
esa pre-esencia es experimentar la realidad de Cristo como Verbo creador de
todo.
EL VERBO ES LA VIDA Y LA LUZ DE TODOS LOS HOMBRES
4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de
los hombres
9 Aquél era la luz verdadera que alumbra a todo
hombre que viene al mundo
A todo hombre que
viene al mundo, no solo al cristiano, al occidental o al que tiene la capacidad
mental y las condiciones culturales y de crianza para creer en el relato
bíblico: porque entones donde quedarían enfermos mentales, orientales,
indígenas. A todos ellos los alcanza Cristo porque Él es La vida de los hombres.
Cristo, Verbo Creador de Dios ya está en
todos desde que veminos al mundo.
Cristo es la
vida, y en la vida está la luz, así Cristo se halla en la vida y en la vida
hallaremos la luz.
EL VERBO ES EL
PRIMOGÉNITO DE LA CREACIÓN, LA VID VERDADERA,
"Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el
labrador." (Juan
15:1)
El Verbo es como
una vid, y todo lo creado son como las uvas de esa vid. Todo fue creado a
través de esa vid, y esa vid es lo primero existente antes que cualquiera de
nosotros (las uvas). Dios es el labrador de esa Vid, Cristo es la Vid y sus
creaciones somos las uvas... Gracias a Dios que las uvas pueden hacerse también
Vid.
D.
METÁFORAS DEL VERBO DE DIOS
Metáforas linguísticas para intentar comprender qué es el
Verbo de Dios.
Cristo es
La Palabra de Dios
Yo Soy el Alfa y
el Omega, el principio y el fin de todas las cosas
Si hubiera que
pensar en “La Palabra” como sustantivo, es decir, como una suerte de
capacidad (como cuando decimos que los humanos tenemos “La Palabra” para
comunicarnos, como un algo que se tiene y que permite expresarnos), entonces
sería pensar en ese algo que es potencia de todo lo que pueda expresar,
potencialidad. Esa potencialidad se ve reflejada en la potencialidad que tiene
el abecedario para generar a partir de ella la infinitud de palabras. Cristo es
la encarnación de esa potencialidad misma, el alfa y el omega. Entre la primera
y la última letra del abecedario existe todo los posible de ser nombrado.
Esa
potencialidad, (pudiera decirse el abecedario) desde su naturaleza divina sin
forma en unidad con el Padre, se encarna humanamente para generar una nueva
creación: El Dios Hombre.
Aliento y
Palabra
Toda palabra expresada
no es más que aliento que sale de nuestra boca con cierta vibración. Es aliento
que toma una forma especial.
El aliento sería
El Verbo inmanifestado y La Palabra (Jesús) el Verbo Manifestado. Cuando El
Padre el génesis nos sopló aliento, nos sopló vida, nuestro espíritu, Cristo
mismo, el Verbo.
Jesucristo
manifestó humanamente lo que nosotros tenemos inmanifestado dentro nuestro.
Como Verbo de
Dios sigue siendo inefable para nosotros, incomprensible, pero El Padre Dios
nos ama tanto que hizo algo maravilloso: nos dio una imagen visible: Jesucristo.
Dios es espíritu,
Cristo es su imagen. El espíritu es aliento y el aliento con imagen es La
Palabra. En tanto no sea pronunciada la palabra sigue estando en la mente (la
mente de Dios) pero cuando se pronuncia ya no está solo en la mente sino que se
expresa en el mundo físico.
Cuando se habla,
sale el mismo aliento (como cuando exhalamos sin hablar), pero ese aliento crea
una realidad cuando no solo sale el aliento sino que sale como un significado,
cuando nombra. Lo que le permite crear a ese aliento es La Palabra.
Y con ese aliento
lenguajeado, el hombre nombra al mundo, lo convierte en una realidad
individual, construye la realidad personal interpretada.
Así, en principio
la palabra y el pronunciante son uno solo, pero al pronunciarse la palabra deja
de ser potencia para ser creación. Los pensamientos se expresan como palabras,
comportamientos, creaciones, movimientos, acción en el mundo de las formas.
Puede entonces
decirse, que la palabra también es pensamiento y también todo lo que ella crea.
Lo que hay fuera es expresión de nuestro pensamiento.
Jesucristo nunca deja de ser la palabra de Dios. Es decir,
como humano sigue siendo la Palabra de Dios.
Hacer la voluntad del Padre es ser el habla de Dios, ser la
Palabra del Padre, hacernos Su Palabra. Imagen de Jesucristo: imagen visible
del Dios invisible.
Dios tiene “su palabra”, su potencia creadora, El Verbo de
Dios, Cristo. La expresión de esa potencialidad es Jesucristo. La palabra de
Dios expresada es Jesucristo.
- Jesucristo es el Mensaje de Dios
Toda palabra expresa
ideas, mensajes, significados. Jesucristo es la Palabra de Dios para los
hombres, Palabra que como toda palabra, entonces, transmite unas ideas y
mensajes. Jesucristo todo, su vida y su palabra, es El Mensaje de Dios para
nosotros. Dios nos quiso hablar de manera tal que lo entendiéramos como
humanos. Su palabra se encarnó. El mensaje de Dios para nosotros sus hijos se
expresó en la vida, obra y palabras de Jesucristo. Jesucristo es un libro con
el mensaje que Dios nos mandó.
Quizá de todos lo mensajes que nuestro Padre Dios nos envió
a través de su hijo Jesucristo, el que más me alegra es el siguiente: Dios nos
mandó decir que nos ama.
3. Cristo es la conciencia de Dios
Pongamos
un ejemplo para ilustrar esta interpretación. Imaginemos que una persona se
mira en un espejo. La persona que ve en el espejo es una expresión de la
persona real. La persona del espejo es una imagen perfecta de la persona real,
y no simplemente una ilusión.
De manera
similar, el Verbo de Dios sería como una suerte de Conciencia de Dios en la
cual Él puede reflejar expresiones finitas de su realidad infinita. El Verbo de
Dios es como el Espejo de Dios y el Verbo Encarnado es una imagen perfecta de
Dios, y no simplemente una idea o una abstracción. Su conciencia sería como el espejo en el que toda
la creación toma imagen. Pero. Aleluya, esa conciencia misma se encarnó.
Jesucristo.
Según esta
metáfora podríamos decir: en el prinicipio era la Conciencia de Dios, y la
Conciencia era con Dios y era Dios. Y la Conciencia de Dios se hizo carne. Y a
través de la Conciencia de Dios se creó todo lo creado y nada existe sino es
por la Conciencia de Dios. Para ella fueron hechas todas las cosas. Y esa
conciencia se manifestó como hombre entre nosotros.
Cristo es La
Conciencia de Dios. La Conciencia de Dios y Dios mismo son uno solo. Dios es La
Conciencia y nosotros somos como conciencitas de la Gran Conciencia, del Padre.
A través de la Conciencia del Padre (Cristo) llegamos al Padre.
La Conciencia es
la luz de los hombres.
Espíiritu y
conciencia están íntimamente relacionadas. Después de todo, cualquier cambio
espiritual es experimentado por nosotros como conciencia que somos. Los cambios
espirituales se experimentan como cambios en nuestra conciencia. ¿Aquí y ahora
qué somos?, experiencialmente, subjetivamente, somos una conciencia que experimenta
una realidad presente.
Aprovechemos de
nuevo que fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios para ir otra vez a nuestra metáfora de Dios Padre como nuestro
Gran Soñador. La conciencia del soñador es uno mismo con el soñador. ¿qué más
somos esencialmente que la conciencia?.
La Presencia de
Dios siempre está aquí porque estamos como en su Conciencia. Esa Conciencia es
nuestra luz y nuestra vida. En la Conciencia de Dios todo existe. La
conciencia de Dios es Cristo.
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