8. El Proceso espiritual: el camino
8. EL PROCESO ESPIRITUAL: EL CAMINO
(BORRADOR)
Todo proceso inicia con un estado inicial y un estado final al que se propone llegar. El proceso espiritual cristiano inicia desde nuestra estado de pecadores, ciegos y muertos espiritualmente, hijos pródigos de Dios que nos hemos perdido. Por nosotros, y desde esa condición, es que vino nuestro Maestro y Salvador Jesucristo.
El estado final en el que tenemos esperanza que llegaremos en Manos de Dios, es cual es la voluntad del Padre, es llegar a ser Uno con Dios. O lo que es lo mismo: ser la imagen del Dios viviente, vasos para su expresión.
“Pero el que se une al Señor, es un solo espíritu con Él”. 1 Corintios 6:17
"Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste." Juan 17:21 (RVR1960):
Retomando los capítulos anteriores diríamos: el plan de Dios es que estos hijos de Dios que somos se manifiesten humanamente, lo que es lo mismo, que levantemos al Hijo del Hombre. Que la naturaleza espiritual divinice la naturaleza humana. Que seamos a imagen del Primogénito: imagen visible del Dios invisible.
Nuestra misión es lograr que Dios se exprese a través de nosotros. Nuestro fin esencial es ese. Y para eso ya tenemos su espíritu, somos ese espíritu. El plan es que ese espíritu se expanda (divinice, fecunde,) a nuestra alma y a nuestro cuerpo. Cuando el alma y el cuerpo sean completamente del espíritu, podemos decir que lo humano se divinizó: El Hijo del Hombre.
6 Yo dije: Vosotros sois dioses,y todos vosotros hijos del Altísimo. 7 Pero como hombres moriréis,y caeréis como cualquiera de los príncipes.
(como hombres (nuestra humanidad) moriremos, pero como dioses, como espíritus de Dios, hijos del altísimo, somos una unidad con el Padre).
Desde ese estado inicial hasta el estado final prometido, transcurre un proceso, un proceso en el que vamos de la fe a la conciencia, de la creencia a la experiencia, del oir hasta el ver. ¿Qué implica ese proceso?. Veamos.
Ese espíritu es hijo de Dios, parte de Dios tal como el fueguito es la naturaleza exacta y misma del Gran Fuego de donde emanó.
El Gran Fuego es El Padre y los fueguitos somos nosotros que estamos encarnados en un cuerpo con alma. El objetivo es despertar, darnos cuenta de esa realidad. Que los personajes del sueño lleven su alma y su cuerpo a la voluntad del espíritu, a la integración con el espíritu, para que todo nuestro ser en su totalidad sea Hijo de Dios, expresión de su naturaleza y su linaje. Él mismo expresado. Donde se expresa un fueguito se expresa el Gran Fuego con el que son uno.
ES UN PROCESO QUE VA DESDE EL OIR HASTA EL VER, DESDE LA FE HASTA LA CONCIENCIA
Job 42:5. De oídas te había oído (Fe); Mas ahora mis ojos te ven (conciencia).
Nuestro espíritu sin procesar recibe la semilla del espíritu de Dios procesado: El espíritu humano-divino (mezcla de Dios y Hombre) que creó Jesucristo en su proceso espiritual : Encarnación, experiencia humana, muerte, resurrección y glorificación. Por FE aceptamos que nuestro Maestro Jesucristo se injerte en nuestro espíritu para que empiece desde nuestro espíritu la obra del Padre en nosotros.
Una vez aceptamos a Jesucristo, abrimos nuestro corazón para que se injerte en nuestro espíritu y desde nuestro propio espíritu inicie la obra de expandir a Dios en nosotros desde el espíritu hacia nuestra alma y hasta nuestro cuerpo.
Le abrimos paso a nuestro espíritu injertado por Cristo a través de la Fe. Al abrir nuestro corazón a Cristo de cierta manera le damos permiso para que se injerte en nosotros y nos trabaje desde el espíritu, para que haga la obra del Padre en nosotros moviéndonos desde el espíritu.
Cuando aceptamos con Fe a Jesucristo le estamos diciendo que le pedimos y le invitamos a injertarse en nuestro espíritu para que desde el espíritu transforme nuestra humanidad. Lo cuál es, nos libere de la ley de la carne, del pecado, del ego, del si mismo. O lo que es lo mismo, que transforme a este viejo hombre en el nuevo Adán. El postrer Adán. Él mismo.
MERMAR NOSOTROS PARA QUE CRISTO CREZCA
Al aceptar esta fe Nos convertimos como en bebes en la FE, semillas. Somos hijos de Dios bebes, llamados a alcanzar por medio de la fe y la gracia a que esa semilla, esas primicias, ese bebe que somos, crezca hasta alcanzar la estatura y mente de Cristo, hasta hacernos imagen de Cristo. Llamados a ser Hijos de Dios en su mayor nivel: El Hijo de Dios expresado a través de nuestra humanidad.
Los que somos Hijos de Dios por la Fe en Jesucristo reconocemos que somos hijos de Dios aunque aún no se manifieste lo que habremos de ser: imagen de Cristo. Entonces nos será manifiesto Cristo y seremos semejante a él porque le veremos. Por la fe se nos da el derecho de llegar a ser el Hijo de Dios expresado en nuestra humanidad.
Dios es nuestro Padre por nuestra naturaleza espiritual, pero podemos no reconocerlo y ser hijos pródigos. Al reconocer a Dios como nuestro Padre por la Fe, puede que aún no lo veamos y que aún el viejo hombre, el Hijo de la Carne que es nuestra humanidad, aún no deje expresar a nuestro espíritu, pero al reconocer a nuestro Padre ya iniciamos una relación con él, lo empezamos a vivenciar, empezamos a disfrutar lo que siempre hemos tenido a nuestra mano: la presencia, amor , protección y guía del Padre. Cuando empezamos nuestra fe somos semillas que al crecer se convertirá en el Hijo de Dios Expresado en nuestra humanidad.
Con la Fe nuestro espíritu se transforma alser injertado en él el espiritu de Cristo. Ese injerto es una semilla que aceptamos que se plante en nuestro espíritu. Desde ese momento ya somos hijos de Dios no solo por nuestra naturaleza espiritual divina sino que somos Hijos de Dios con nuestra naturaleza humana que aunque ya no es la misma aún no ha terminado de transformarse.
Aunque algunos den frutos al 30, otros al 60 y otros al 90, tanto unos como otros Somos no solo espíritus hijos de Dios sino Hombres Hijos de Dios. Al terminar nuestra experiencia humana llegaremos al Cielo con la estatura de Cristo que hallamos alcanzado. Algunos llegarán como bebes y otros como Hijos de Dios Levantados. Podremos mostrar al Padre las mismas semillas que nos dió cuando por su gracia tuvimos la Fe, o podremos entregarle la Vid madura que cultivamos.
Podremos entregarle al Señor los mismos talentos que nos dió cuando creímos o podremos entregarle multiplicados esos talentos que multiplicamos con nuestro trabajo y por su gracia.
Pidamosle al Padre que podamos entregarle frutos de las semillas que nos dió, sus talentos multiplicados,
... desde la aceptación de Cristo hasta su manifestación.
Somos Juan el Bautista cuando adquirimos la FE: damos testimonio de él pero no somos aún él.
Juan debe eclipsarse en tanto que Cristo crecer. Hasta hacernos Cristo.
Somos testimonio de la luz pero aún no somos plenamente la misma luz.
Cómo?: Negarse a si mismo
Podemos decir junto con Juan: El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo. 16 Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia (Juan 1:14).
HACER MORIR LAS OBRAS DE LA CARNE
Romanos 8:12-25
Así que, hermanos, somos deudores, no a la carne, para vivir conforme a la carne, porque si vivís conforme a la carne, habréis de morir; pero si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Porque todos los que son GUIADOS POR el Espíritu de Dios, los tales SON hijos de Dios
1 Juan 3:9-10
Ninguno que es nacido de Dios practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.
(`Mi Hijo eres tú, yo te he engendrado hoy. Salmo 2: 7)
Danos hoy nuestro pan de cada día...
Proceso: Hacer permanecer la simiente de Dios cada día, nacer de Dios cada día.
PURIFICARNOS
LIMPIAR EL TEMPLO
Entonces este Templo de Dios que somos, dejará de ser cueva de ladrones (los que han usurpado y se han apoderado del Templo de Dios) para ser a lo que fue llamado: Templo del Dios viviente.
MIRAR A CARA DESCUBIERTA (sin velo) CONCIENCIA
2 Corintios 3:17-18 RVR1960
Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor. (mirar la gloria del señor,)
Mirar a cara descubierta: sin velo
Como en un espejo la gloria del Señor: ¿mirar qué?, lo que puede ser mirado, todo. Mirar todo como un espejo que refleja la gloria del Señor (sin velo, sin interpretaciones,...)
PURIFICARNOS
{Pero} sabemos que CUANDO ÉL SE MANIFIESTE, SEREMOS SEMEJANTES A ÉL, PORQUE LE VEREMOS COMO ÉL ES. Y todo el que tiene esta esperanza {puesta} en El, se purifica, así como El es puro. (ya somos hijos de Dios aunque aún no se manifieste lo que habremos de ser. Ya somos hijos de Dios aunque aún no hayamos hecho toda la carrera de la fe, aunque aún no esté completa la obra del padre en nosotros. Ya somos hijos de Dios.
Podemos confiar que el que empezó La Obra en nosotros, también la terminará.
Ya no nos perderemos sino que ya tenemos garantizada la vida eterna por la FE en su nombre. Pero la Obra de Dios en nosotros no termina con nuestra salvación por la Fe, sino que esa salvación es el inicio de la carrera que nos llevará a ser expresión humana de Dios. Ser Uno con Dios.
proceso de purificación...
(SÍNTESIS)
Que es posible gracias a que somos espíritu hijo de Dios, que inicia con la aceptación de la Fe en Cristo y se da el bautismo, el injerto de Cristo en nuestro Espíritu; continúa con la carrera de la fe en la que vamos disminuyendo nosotros al tiempo que va aumentando Cristo en nosotros, hasta levantar al Hijo del Hombre. Pero todos aquellos que iniciamos la carrera vamos produciendo frutos en diferentes proporciones, al 30, 60 0 90 por ciento. Lo que significa también que durante la carrera va aumentando en términos de tiempos la cantidad de veces que se manifiesta el espíritu y cada vez menos el hijo de la carne (el viejo hombre), hasta llegar a la plenitud de la estatura y mente de Cristo: ya no vivo yo sino que Cristo vivo en mí.
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NUESTRA MENTE PUESTA EN EL ESPÍRITU
Por eso una cosa es ser hijo de Dios por nuestra naturaleza esencial espiritual, por el espíritu que somos, y otra es expresar esa naturaleza esencial de manera tal que podamos ser llamados Hijos de Dios, dirigidos por el espíritu...
Cuando le dijo a Pedro apartate de mi satanás, significaba que en ese momento no hablaba el Hijo de Dios (el espíritu) sino el hijo de la carne.
En tanto pecamos, tendremos nuestra mente en la carne, y ya no dejamos expresar al espíritu, seremos hijos de Dios por nuestra naturaleza divina pero al no expresarlo se manifiesta es nuestra naturaleza humana (ella si, no hija de Dios, sino creación de Dios. Dios nos ama tanto a sus criaturas como a sus hijos), entonces lo que se expresa no es el hijo de Dios sino el hijo de la carne (pecado, el ego, el si mismo).
En términos de la metáfora, es como si un personajes de nuestro sueño dejara de identificarse con el personaje que tiene en el sueño y descubriera que es hijo, de la misma naturaleza, que el dueño de la mente en la que él existe. Que el dueño de la mente en la que todo existe es mi creador pero además Mi Padre.
(nuestra naturaleza divina, nuestro espíritu, es Dios mismo en nuestro interior, y por lo tanto eterna, pura, completa, perfecta. Nada nos quita la naturaleza divina que somos como espíritu. Nuestra naturaleza humana (el alma) es de la naturaleza del sueño, ilusoria, pasajera, con final Pero nuestra naturaleza humana puede integrarse con su naturaleza divina para adquirir las cualidades de ella: eternidad, pureza, completud, perfección.)
Mi espíritu es hijo de Dios, de él mismo (de la naturaleza de Dios). Pero nuestra humanidad es hija de la carne, (de la naturaleza del Sueño, de la ilusión en la mente de Dios). Divinizar nuestra naturaleza humana, hacer de nuestra naturaleza humana también hijo de Dios, significa que esa naturaleza humana es guiada por el espíritu de Dios. Nos hacemos entonces hijos de Dios no solo por nuestro espíritu, sino también con toda nuestra humanidad: el alma (en el que está la conciencia).
Consideremos a Dios como un Gran Fuego y al espíritu que está dentro de nosotros como fueguitos que emanan de ese Gran Fuego. Esos fueguitos dan vida y entendimiento (conciencia) a un cuerpo y a sus características subjetivas (el alma): la mente, las emociones, el corazón. Ese cuerpo y esa alma son un vaso que contienen al espíritu.
TODOS SOMOS VASOS, porque él dijo que algunos vasos son para unas cosas y otras para otras, incluso algunos de gloria y otros de deshonra... (buscar versículo). Así que así un hombre no reciba a Cristo, y todos en la diversidad humana, nos vasos, es decir contienen el espíritu... ( o algo)
PROCESO
EL PLAN DE DIOS
DIOS NOS DIÓ ALGO QUE NO ES EL DEL MUNDO DEL SUEÑO, SINO DEL MUNDO REAL. SU ESPÍRITU
Dios como Padre Nuestro, significa que aquel que es el dueño de la mente enla que existimos, no s dió una parte de si mismo que nos permite no solo ser una creación más del universo sino una imagen que al tener el espíritu de Dios puede llegar a tener existencia real por fuera del sueño.
Y la manera que creó para que así fuera, fue darles de su propia naturaleza “no mental”, darles algo que es real por fuera del sueño, que está en el sueño pero no es del mundo del sueño (mental): su espíritu.: “No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. (Juan 17:15).
Los personajes del sueño podrán tener existencia por fuera del sueño si se integran con el espíritu de Dios en su interior.
Ese espíritu es hijo de Dios, parte de Dios tal como el fueguito es la naturaleza exacta y misma del Gran Fuego de donde emanó.
El Gran Fuego es El Padre y los fueguitos somos nosotros que estamos encarnados en un cuerpo con alma. El objetivo es despertar, darnos cuenta de esa realidad. Que los personajes del sueño lleven su alma y su cuerpo a la voluntad del espíritu, a la integración con el espíritu, para que todo nuestro ser en su totalidad sea Hijo de Dios, expresión de su naturaleza y su linaje. Él mismo expresado. Donde se expresa un fueguito se expresa el Gran Fuego con el que son uno.
Por eso una cosa es ser hijo de Dios por nuestra naturaleza esencial espiritual, por el espíritu que somos, y otra es expresar esa naturaleza esencial de manera tal que podamos ser llamados Hijos de Dios, dirigidos por el espíritu...
Y porqué hizo esa creación tan diferente a todas las demás?, porqué darle parte de su naturaleza, de su conciencia, de su luz, de si mismo (el libre albedrío) a una de sus creaciones?
Lo hizo porque tiene un plan, un propósito.
EL HIJO DE DIOS MANIFESTADO - PROCESO
Mateo 5:9
Versículos Conceptos
Bienaventurados LOS QUE PROCURAN LA PAZ, pues ellos serán LLAMADOS hijos de Dios.
AMAD Y HACED EL BIEN
Lucas 6:35
Antes bien, AMAD a vuestros enemigos, y HACED BIEN, y prestad no esperando nada a cambio, y vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo; porque El es bondadoso para con los ingratos y perversos (los hijos de Dios expresan las virtudes de Dios).
HACER MORIR LAS OBRAS DE LA CARNE
Romanos 8:12-25
Así que, hermanos, somos deudores, no a la carne, para vivir conforme a la carne, porque si vivís conforme a la carne, habréis de morir; pero si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Porque todos los que son GUIADOS POR el Espíritu de Dios, los tales SON hijos de Dios
PRACTICAR LA JUSTICIA
1 Juan 3:9-10
Ninguno que es nacido de Dios practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se reconocen los hijos de Dios y los hijos del diablo: todo aquel que no practica la justicia, no es de Dios; tampoco aquel que no AMA a su hermano.
CUANDO AMAMOS AL PRÓJIMO Y HASTA EL ADVERSARIO, SOMOS HIJOS DE DIOS. SIN AMOR AÚN SOMOS HIJOS DE LA CARNE.
HACER COMO CRISTO, NUESTRO MODELO Y MAESTRO
Cristo en principio era solo divinidad (y ya hijo de Dios) y luego divinizó su humanidad (fue glorificado)
a nosotros nos pasa lo mismo,
en principio solo somos divinidad (en esencia y ya hijos de Dios) pero luego divinizamos nuestra humanidad (El Hijo del Hombre de Daniel).
Igual que Jesucristo, ya somos Hijos de Dios, pero ahora debemos divinizar igual que él nuestra humanidad, nuestra alma: la conciencia, la parte más evidente de nuestra alma, quizá.
CONCIENCIA
Es en la conciencia, donde se verifica el crecimiento de la semilla, de Cristo.
CONFORMES A LA IMAGEN DEL PRIMOGÉNITO
Todos somos Hijos de Dios, todos tenemos un Padre, El Padre.
Todos somos Hijos de Dios, ahora hagamonos conformes al Primogénito, imagen de Jesucristo, seamos vasos perfectos para contenerle (para que pase del espíritu a la humanidad). Purificarnos. El nos enseño cómo (por eso es Nuestro Maestro).
completemos la Obra por la que fuimos enviados: Hacernos conformes al Primogénito, imagen de Jesucristo.
MERMAR NOSOTROS
Cuando el viejo hombre muere, entonces nace el nuevo hombre, el postrer Adán, el Hijo de Dios en nuestro rostro. Lo reflejamos.
Cuando el hijo de la carne es el que se expresa, somos los hijos de la carne, con la mente en el mundo y sus consecuencias.
Cuando el Hijo de Dios es el que se expresa, entonces somos Hijos de Dios, con la mente puesta en el espíritu y sus frutos.
Dentro nuestro está el Hijo de Dios y el Hijo de la Carne (la ley del espíritu y la ley de la carne). Somos hijos de uno u otro dependiendo de a quién expresemos. El objetivo es que el hijo de la carne merme y el Hijo de Dios se aumente en nosotros.
Que seamos vasos para la expresión de Dios,
Que podamos ser llamados Hijos de Dios
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EL PROCESO
LA OBRA DE DIOS:
El plan de Dios es expresarse a través de los hombres
Que nos hagamos Uno con Él
Que nos hagamos uno con el espíritu
- Verlo
- Ser Uno con Dios por medio de su Hijo
- Divinizar nuestra humanidad
- Haber construido una casa (nosotros) para Él. Devolver al Templo a ser casa de Oración y no cueva de ladrones. Purificarnos
- Hacemos la voluntad del Padre
- Entender que Cristo es Yo Soy y nada hace de si mismo
PROCESO
Cuando estamos en La Presencia somos el Hijo de Dios expresándose, cuando no lo estamos solo no somos conscientes de que lo somos. Cuando no somos conscientes no perdemos el que seamos Hijos de Dios dormidos, dominados por la ley de la carne. Pero si perdemos la conciencia de que ello es así.
Los Hijos de Dios, obtienen los frutos del Espíritu Santo cuando él los guía, cuando estamos buscando el reino de Dios, cuando nuestra mente está puesta en el espíritu.
Aunque seamos hijos pródigos seguimos siendo hijos.
Todos somos Hijos de Dios, todos tenemos un Padre, El Padre.
Todos somos Hijos de Dios, ahora hagamonos conformes al Primogénito, imagen de Jesucristo, seamos vasos perfectos para contenerle (para que pase del espíritu a la humanidad). Purificarnos. El nos enseño cómo (por eso es Nuestro Maestro).
completemos la Obra por la que fuimos enviados: Hacernos conformes al Primogénito, imagen de Jesucristo.
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TENER ESTA ESPERANZA
Mirad cuán gran amor nos ha otorgado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; y {eso} somos. Por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a El. Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. {Pero} sabemos que CUANDO ÉL SE MANIFIESTE, SEREMOS SEMEJANTES A ÉL, PORQUE LE VEREMOS COMO ÉL ES. Y todo el que tiene esta esperanza {puesta} en El, se purifica, así como El es puro. (1 Juan 3:1-3)
Esperanza, estamos en el nivel de la esperanza, de la fe, de la espera confiada.
La labor, el proceso al tercer nivel, es la purificación
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POR LA FE Y POR LA CONCIENCIA
Por la fe: Creemos sin ver, aún no lo vemos como él es (biblia). Por la fe creemos que somos salvos.
Por la conciencia: Vemos nuestra naturaleza divina, lo vemos a él, Por la conciencia vemos que somos salvos.
Por la fe: Ya somos salvos. Predestinados. Escogidos. Tenemos las primicias en nuestro espíritu, la simiente de Dios (la SEMILLA de Dios,que empieza a crecer)
Por la conciencia: Ya somos expresión de Dios en la tierra. (aquí ya no solo está la semilla de Dios, sino que ya esa semilla ha crecido al punto tal que ya es una vid completa, ya creció, es decir fue aumentando (aumentar Cristo en nosotros, recobro).
Por la fe adquirimos la primogenitura, es decir adquirimos la semilla de Dios, sus primicias, para iniciar una buena carrera para que esa semilla crezca, aumente en nosotros, hasta que sea el todo en nosotros. La FE es la dimensión de la esperanza
. nos predestinó para que seamos conformes a la IMAGEN de su Hijo...(romanos).
Por FE, al creer, estamos corroborando con los hechos que somos de los predestinados, por una razón sencilla: somos los que creemos. La evidencia de esa predestinación en los escogidos es que ellos creerán. Aquí ya somos Hijos de Dios predestinados con ese propósito, pero aún no hemos completado la obra: ser conformes a la imagen de su hijo. Esa imagen del hijo era resultado de ser guiado por el Espíritu Santo.
En el tercer nivel es cuando nos damos cuenta, cuando vemos a Cristo como él es, cuando se nos quita el velo y
Y a los que predestinó, también los llamó; y a los que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los glorificó.
Predestinó (de parte de Dios).
Llamó (de parte de Dios pero respondido su llamado nosotros, como estaba predestinado) Nivel 2
Justificó (ya somos justificados, perdonados). Nivel 2
Glorificó (el término de La Obra del Padre en nosotros). Nivel 3.
Pero no, la fe no se queda solo con el segundo nivel, sino que es también la semilla en si misma que debe crecer, la fe empieza a acompañarnos aquí pero es gracias a ella que llegamos al tercer nivel, a ser guiados por el espíritu santo, a convertirnos en uno con el Padre, a completar la obra del Padre, ser su expresión, divinizar nuestra humanidad. A alcanzar la estatura y mente de Cristo.
La FE se expresa y logra también la conciencia que despierta a la Presencia de Dios.
En el segundo nivel creemos que somos hijos de Dios, en el tercer nivel lo vemos.
En el segundo nivel se planta la semilla y empieza a crecer,
en el tercer nivel ya maduró la planta.
La semilla ya está en nuestro espíritu, ya somos hijos de Dios, (segundo nivel), ahora hay que despertar a esa realidad, verla. (tercer nivel).
En el segundo nivel no estamos siempre en la Presencia de Dios, pero ya empieza a crecer.
En el tercer nivel estamos en la Presencia de Dios.
Cuando estamos en La Presencia somos el Hijo de Dios expresándose, cuando no lo estamos solo no somos conscientes de que lo somos. Cuando no somos conscientes no perdemos el que seamos Hijos de Dios dormidos, dominados por la ley de la carne. Pero si perdemos la conciencia de que ello es así.
Los Hijos de Dios, obtienen los frutos del Espíritu Santo cuando él los guía, cuando estamos buscando el reino de Dios, cuando nuestra mente está puesta en el espíritu.
Aunque seamos hijos pródigos seguimos siendo hijos.
Todos somos Hijos de Dios, todos tenemos un Padre, El Padre.
Todos somos Hijos de Dios, ahora hagamonos conformes al Primogénito, imagen de Jesucristo, seamos vasos perfectos para contenerle (para que pase del espíritu a la humanidad). Purificarnos. El nos enseño cómo (por eso es Nuestro Maestro).
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Somos espíritus hijos de Dios (del mundo real del espíritu), y gracias a Cristo que se injertó en nuestro espíritu podemos hacer que esta humanidad (alma que es del mundo mental de Dios) también se haga de naturaleza divina: divinizar nuestra alma humana.
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Somos Hijos de Dios siempre. El viejo hombre (el si mismo) es hijo de la carne. Nuestra alma decide ser vaso para el viejo hombre o para el Hijo de Dios.
EL PLAN DE DIOS
SEGUNDO EL PLAN DE DIOS
Nos hizo a su imagen y semejanza. ¿para qué?
EL PLAN DE DIOS
La Misión de Jesucristo: Transformar el espíritu humano incorporando su propio espíritu en él para que a través de La Fe pudiéramos cumplir El Plan de Dios: Que nos hagamos uno con Él.
Creó El Camino de La Fe, transformó el espíritu humano
¿cómo se accede a él, y a ese camino?: CREYENDO
FE Y PLAN DE DIOS
Creó el camino de la fe. Por eso es el consumador de la fe. Todo el que en él crea. Para el que cree todo le es posible.
EL PLAN DE DIOS
Pero que el mismo Verbo de Dios se hubiera encarnado no significaba que ya el trabajo estaba hecho: Jesucristo debía pasar por un proceso espiritual (su vida) para cumplir Su Propósito (El Propósito del Padre) (El Recobro).
PLAN DE DIOS Y CRISTO
La Misión de Jesucristo: Transformar el espíritu humano incorporando su propio espíritu en él para que a través de La Fe pudiéramos cumplir El PLan de Dios: Que nos hagamos uno con Él.
Creó El Camino de La Fe, transformó el espíritu humano
¿cómo se accede a él, y a ese camino?: CREYENDO
Creó el camino de la fe. Por eso es el consumador de la fe. Todo el que en él crea. Para el que cree todo le es posible.
Nuestro amado Señor Jesucristo es Dios y Hombre, un espíritu que está en nuestro espíritu y un espíritu humanizado al que podemos hablar, pedir, dar las gracias, comunicarnos. Un Dios al que adoramos...
un hombre hecho dios o Dios hecho un hombre
La divinidad de Cristo está en nuestro interior
Pero también es un hombre dios que está fuera de nosotros, con una conciencia individual, humana. Nuestro Gurú.
Cristo espíritu interno-externo, podemos hablarle como a cualquier ser humano, porque es un hombre (con cuerpo y todo). Pero también podemos hallarle y escucharle, tener una experiencia de su realidad como Dios Vivo que ES., en nuestro interior y en La Presencia /su creación.
Adoro al Dios Hombre, mi Gurú Jesúcristo, para que por su obra en mí me convierta en él mismo.
El espíritu es el que ora
para que despierte a su espíritu que está dentro de mi
PARA QUE DESPIERTE A SU ESPIRITU QUE ESTÁ DENTRO DE MÍ
Adoro a Mi Señor Jesucristo que está fuera de mi, para que despierte al Cristo que está dentro de mí. Para HACERME UNO CON MI GURÚ,... Guru Yoga.
Adoro al Cristo que Es fuera de mí para que avive al Cristo que está dentro de mi.
Ese Cristo externo e interno son uno solo, en esencia y a su vez son uno con el Padre Creador Dios.
Si me hago uno con Cristo, me hago uno con El Padre, con quien el Hijo/Cristo es también Uno.
Hasta cuánto? Hasta que seamos de su altura, tengamos su mente (la mente de cristo): la conciencia de la omnipresencia de Dios.
FE
Adoramos al Cristo externo (Nuestro Gurú Dios Hombre) para que crezca nuestro Cristo Interno
Hasta que se cristifique mi alma y mi cuerpo
y pueda ser vaso perfecto que pueda contener y expresar a Dios mismo.
I. LA ECONOMÍA DE DIOS O EL PLAN DE DIOS
+++ Expresarse a través de nosotros, y dada su dificultad, él mismo vino.
Al final de este capítulo (como me ocurrió a mi con Watchman) el lector quedará motivado a ser parte de la economía de Dios y servirle para que utilice su cuerpo, como Templo de él, para expresarlo, para hacerse
dios-hombre. Entusiasmado por divinizarse.
NUESTRO CREADOR Y SOÑADOR SE EXPRESÓ A TRAVÉS DE UN PERSONAJE DE SU SUEÑO PARA CREAR UNA POSIBILIDAD DE LIBERACIÓN DE SUS HIJOS, CRIATURAS DE SU SUEÑO HECHOS A IMAGEN Y SEMEJANZA DE ÉL.
DE LA INFINITUD DE DIOS SE ENCARNÓ EN SU CREACIÓN UN ASPECTO DE ÉL QUE ES SU VERBO CREADOR (OM) A TRAVÉS DEL CUAL FUE CREADO TODO LO EXISTENTE.
DIOS ES NUESTRO PADRE
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