7. Hijos manifestados: El hijo del hombre levantado
HIJO DE DIOS MANIFESTADO
(en construcción)
Entonces Jesús les dijo: --Cuando Hayáis levantado al Hijo del Hombre, entonces ENTENDEREIS que YO SOY, y que nada hago de Mí mismo; sino que estas cosas hablo, Así como el Padre me Enseñó. (Juan 8: 28)
Mirad cuán gran amor nos ha otorgado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; y {eso} somos. Por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a El. Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. {Pero} sabemos que CUANDO ÉL SE MANIFIESTE, SEREMOS SEMEJANTES A ÉL, PORQUE LE VEREMOS COMO ÉL ES. Y todo el que tiene esta esperanza {puesta} en El, se purifica, así como El es puro. (1 Juan 3:1-3)
Porque a los que de antemano conoció, también los predestinó a ser hechos conforme a la imagen de Su Hijo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos. (Romanos 8:29)
Amados, somos Hijos de Dios, pero aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. Cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él (la imagen del Hijo de Dios) y entenderemos que el Hijo de Dios es Yo Soy.
Ya somos hijos de Dios, y lo creemos por fe, pero la obra del Padre en nosotros no termina allí. Debe manifestarse el Hijo de Dios, en el que creemos, en nuestra humanidad, lo que implica, levantar al Hijo del Hombre: El Hijo de Dios manifestado a través de una humanidad, una naturaleza humana, de un hijo de los hombres. El hombre divinizado, nuestra humanidad espiritualizada.
El Hijo del Hombre. Ese es el nombre de aquel ser que el profeta Daniel ve en sus visiones. Ese es el Plan de Dios.
El Padre mandó su espíritu a habitar en unas creaciones especiales, una criatura especial para él, los hijos de los hombres, para manifestarse a si mismo a través de esas criaturas. Esas criaturas son su templo, su vaso, por eso fueron hechos a su imagen y semejanza. En términos de la metáfora, el Soñador quiere expresarse a través de los personajes de su sueño. Quiere “despertar” dentro de su sueño a través de los personajes de su sueño, y para ello hizo esos personajes a su imagen y semejanza con ese fin. Somos como guantes, hechos a imagen y semejanza de la mano.
EVIDENCIA QUE MANIFESTAMOS AL HIJO DEL HOMBRE
Bienaventurados los que procuran la paz, pues ellos serán llamados hijos de Dios. (Mateo 5:9)
Antes bien, AMAD a vuestros enemigos, y HACED BIEN, y prestad no esperando nada a cambio, y vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo; porque El es bondadoso para con los ingratos y perversos (Lucas 6:35)
Ninguno que es nacido de Dios practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se reconocen los hijos de Dios y los hijos del diablo: todo aquel que no practica la justicia, no es de Dios; tampoco aquel que no ama a su hermano. (1 Juan 3:9-10)
El viento de donde quiere sopla, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde vaya; así es todo aquel que es nacido del Espíritu. (Juan 3:8)
- Procuran la paz....
-- Amamos al prójimos y a nuestros "enemigos"
- Difundimos la paz
- No practicamos el pecado
- Somos justos
- Valor y dominio propio
- Somos como el viento
Cuando ya somos nacidos de Dios, no podemos pecar. El cristiano que aún peca, significa que es un Hijo de Dios por adopción, salvo por la fe, pero aún no ha terminado la obra, aún no ha alcanzado la altura de Cristo, aún no lo ha visto, aún no es guiado completamente por el Espíritu, aún no termina la obra del Padre en él. Pero ya su humanidad ha sido adoptada como Hijo de Dios, avanzando en la obra de convertir su naturaleza humana en naturaleza divina. Aún esta la ley de la carne y la ley del espíritu alternando en él, pero avanza en la buena carrera de la fe.
Hijos de Dios por la FE: Decidimos, pedimos y declaramos hacernos Hijos de Dios aceptando el nuevo pacto por medio y gracias a Cristo Jesús. Aceptando a Jesús como Señor y Salvador, por su obra, bajo su gobierno, haciéndonos creyentes en su divinidad y en la divinidad que habita en nosotros y que nos habló como Jesucristo.
Podemos entonces conceptualizar 3 niveles en que somos Hijos de Dios.
3 NIVELES
Podemos entonces conceptualizar una suerte de 3 expresiones del Hijo de Dios, podríamos llamarlos 3 niveles que nos muestran Las Escrituras: hijos de Dios por naturaleza, hijos de Dios por fe e hijos de Dios por conciencia.
HIJOS DE DIOS POR NATURALEZA
Somos el espíritu que anima y habita este ser humano, espíritu que es Hijo de Dios
De todas las creaciones de Dios solo una tiene propio espíritu. El hombre.
El espíritu que somos , que a este humano anima, da vida y entendimiento, es hijo de Dios, es de su naturaleza, de su linaje. Somos Hijos de Dios, de la misma naturaleza de Dios, del linaje de Dios.
Nuestro espíritu (lo que somos esencialmente) es ya uno con el padre, inmortal como él.
En esta suerte de primer nivel del Hijo de Dios según las escrituras, es la realidad que somos espíritu y no somos de este mundo.
Namasté.
HIJOS DE DIOS POR FE
“Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús” (Gálatas 3:26-28)
Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, {es decir,} a los que creen en su nombre, que no nacieron de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino de Dios. (Juan 1:12-13)
(OJO, los que creen (una realidad espiritual) que no nacieron de sangre, ni carne, ni voluntad humana, sino que cree (sabe, fe, certeza) que nacimos de Dios. Con esa Fe que creemos y recibimos a Jesús, es que somos hijos de Dios.
. nos predestinó para que seamos conformes a la IMAGEN de su Hijo...(romanos).
Por FE, al creer, estamos corroborando con los hechos que somos de los predestinados, por una razón sencilla: somos los que creemos. La evidencia de esa predestinación en los escogidos es que ellos creerán. Aquí ya somos Hijos de Dios predestinados con ese propósito, pero aún no hemos completado la obra: ser conformes a la imagen de su hijo. Esa imagen del hijo era resultado de ser guiado por el Espíritu Santo.
Como ocurre con todo hijo, somos imagen y semejanza de Nuestro Padre...
nos predestinó para adopción como hijos para sí mediante Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad (Efesios 1:5)
Mirad cuán gran amor nos ha otorgado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; y {eso} somos. Por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a El. Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. {Pero} sabemos que CUANDO ÉL SE MANIFIESTE, SEREMOS SEMEJANTES A ÉL, PORQUE LE VEREMOS COMO ÉL ES. Y todo el que tiene esta esperanza {puesta} en El, se purifica, así como El es puro.
(ya somos hijos de Dios aunque aún no se manifieste lo que habremos de ser. Ya somos hijos de Dios aunque aún no hayamos hecho toda la carrera de la fe, aunque aún no esté completa la obra del padre en nosotros. Ya somos hijos de Dios. Purificarnos para hacernos vasos perfectos para él. (1 Juan 3:1-3)
En este dijéramos segundo nivel de Hijos de Dios, según la biblia, estamos los que creemos por la Fe en Jesucristo que somos Hijos de Dios, certeza de que somos nacidos por voluntad de Dios y no por voluntad humana.
Los que tenemos esa FE reconocemos por FE esa realidad que aún puede que no veamos: no somos un cuerpo que tiene un espíritu sino que somos un espíritu que tiene temporalmente un cuerpo y que ese espíritu que somos es Hijo de Dios, Dios mismo., de su linaje. Pero no solo eso. Al aceptar y declarar esa fe, Los que tenemos esa FE por medio de Jesucristo, hemos sido predestinados para ser no solo hijos por el espíritu sino hijos por la resurrección: de hombres que son Hijos de la Carne en su humanidad a ser Hijos de Dios expresado en una humanidad divinizada. Predestinados a ser imagen de Jesucristo.
- Hijos de Dios por FE en Jesucristo (seleccionados desde antes por el Padre. Hijos bebes, recién nacidos en el espíritu, que toman leche pero que en algún momento alcanza la estatura de Cristo. Hasta tener la mente de Cristo, la conciencia de Cristo.). Esta humanidad, yo, esta conciencia, yo mismo, ya soy un Hijo de Dios por adopción. No por mis obras sino por gracia, que viene por la Fe en Jesucristo, quién construyó esa posibilidad a través de su proceso como Dios Hombre (el espíritu procesado del Recobro)
Hijos de Dios por la FE: Decidimos, pedimos y declaramos hacernos Hijos de Dios aceptando el pacto por Cristo Jesús. Aceptando a Jesús como Señor y Salvador, por su obra, bajo su gobierno, haciéndonos creyentes en su divinidad. Le entregamos nuestro Ser
En el segundo nivel, significa que ya somos salvos, ya nuestra humanidad, nuestra alma, está salva también. Por la FE, entramos a la realidad espiritual creada por nuestro Señor y Maestro Jesucristo.
En el segundo nivel, tenemos la FE, creemos sin ver.
Hijos de Dios por la FE: Decidimos, pedimos y declaramos hacernos Hijos de Dios aceptando el pacto por Cristo Jesús. Aceptando a Jesús como Señor y Salvador, por su obra, bajo su gobierno, haciéndonos creyentes en su divinidad. Le entregamos nuestro Ser
Por la fe adquirimos la primogenitura, es decir adquirimos la semilla de Dios, sus primicias, para iniciar una buena carrera para que esa semilla crezca, aumente en nosotros, hasta que sea el todo en nosotros. La FE es la dimensión de la esperanza
Cuando recibimos a Cristo ya no somos hijos de la carne sino que por fe YA somos hijos del espíritu, lo creemos, por lo cual así es, por cuanto así lo dijo nuestro Maestro y Las Escrituras.
Por la fe: Creemos sin ver, aún no lo vemos como él es (biblia)
Por la fe: Ya somos salvos. Predestinados. Escogidos. Tenemos las primicias en nuestro espíritu, la simiente de Dios (la SEMILLA de Dios,que empieza a crecer)
Por la fe adquirimos la primogenitura, es decir adquirimos la semilla de Dios, sus primicias, para iniciar una buena carrera para que esa semilla crezca, aumente en nosotros, hasta que sea el todo en nosotros. La FE es la dimensión de la esperanza
POR LA FE: Quienes tienen a Dios como Padre?. Los que por Fe hacen realidad en sus vida esta particularidad del Dios Inefable.
Pero no, la fe no se queda solo con el segundo nivel, sino que es también la semilla en si misma que debe crecer, la fe empieza a acompañarnos aquí pero es gracias a ella que llegamos al tercer nivel, a ser guiados por el espíritu santo, a convertirnos en uno con el Padre, a completar la obra del Padre, ser su expresión, divinizar nuestra humanidad. A alcanzar la estatura y mente de Cristo.
La FE se expresa y logra también la conciencia que despierta a la Presencia de Dios.
En el segundo nivel creemos en la realidad que somos hijos de Dios, en el tercer nivel vemos esa realidad, la experimentamos.
(((Como humanos, con nombre propio, Juan, Luis, Maria, etc, al aceptar a Jesús como el Verbo de Dios, como el único Hijo de Dios, Uno con El Padre, expresión del Único Hijo de Dios que también habita en nosotros, el espíritu de Dios en nosotros que somos esencialmente, entonces iniciamos el camino de la Fe. Entonces como Juan, Pedro o María, aceptamos que somos hijos de Dios y que Cristo habita en nosotros, y el Padre entonces nos adopta como Juan, Pedro o María como Hijos de Dios mismo,
ya no ve que su hijo de Dios es solo su espíritu, sino que el alma de ese espíritu también es parte integral de su hijo, uno con su hijo. Su hijo en crecimiento en otra dimensión, su manifestación en otro mundo: el mundo humano.
Por fe avanzamos hacia la realidad, la verdad y se empieza a manifestar esa realidad...
¿y los que no, entonces esas personas (alma y cuerpo), ¿no son hijos de Dios?. Si, pero son hijos pródigos, ciegos, dormidos, muertos, alejados del Padre (pero no el padre alejado de ellos). Al creer, el Padre nos adoptó para ver, despertar, vivir, retornar a su casa.
El Padre nos dio a Jesucristo para que por la fe pudiéramos hacer su obra, iniciando desde nuestro estado actual....
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HIJOS DE DIOS POR CONCIENCIA
Ser hijos de Dios por Conciencia es el Hijo de Dios manifestado.
Pero primero, la cuestión de la CONCIENCIA. Nuestra experiencia como espíritu, como alma y como cuerpo la vivenciamos siempre como una vivencia de nuestra conciencia, lo que podemos experimentar como lo que somos: la conciencia que experimenta la realidad.
Por FE, al creer, estamos corroborando con los hechos que somos de los predestinados, por una razón sencilla: somos los que creemos. La evidencia de esa predestinación en los escogidos es que ellos creerán. Aquí ya somos Hijos de Dios predestinados con ese propósito, pero aún no hemos completado la obra: ser conformes a la imagen de su hijo. Esa imagen del hijo era resultado de ser guiado por el Espíritu Santo.
Por la conciencia: Vemos nuestra naturaleza divina, lo vemos a él,
Por la conciencia: Ya somos expresión de Dios en la tierra. (aquí ya no solo está la semilla de Dios, sino que ya esa semilla ha crecido al punto tal que ya es una vid completa, ya creció, es decir fue aumentando (aumentar Cristo en nosotros, recobro).
En el tercer nivel es cuando nos damos cuenta, cuando vemos a Cristo como él es, cuando se nos quita el velo y
Ninguno que es nacido de Dios practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se reconocen los hijos de Dios y los hijos del diablo: todo aquel que no practica la justicia, no es de Dios; tampoco aquel que no ama a su hermano. (1 Juan 3:9-10)
Este es el tercer nivel: cuando ya somos nacidos de Dios, no podemos pecar. El cristiano que aún peca, significa que es un Hijo de Dios por adopción, salvo por la fe, pero aún no ha terminado de nacer, aún no ha alcanzado la altura de Cristo, aún no lo ha visto, aún no es guiado completamente por el Espíritu, aún no termina la obra del padre en él. Pero ya es un Hijo de Dios adoptado, avanzando en la obra de convertir su naturaleza humana en naturaleza divina. Aún esta la ley de la carne y la ley del espíritu alternando en él, pero avanza en la buena carrera de la fe.
El tercer nivel es cuando nuestra conciencia es guiada por el espíritu, cuando vemos, somos uno con el padre
- Hijos de Dios expresado cuando el espíritu guíe nuestra humanidad (alma: conciencia, mente, emociones,...).
En el tercer nivel, significa que nuestra alma y cuerpo ya es guiado por el Espíritu Santo y ya no vivimos "el yo, nosotros mismos, sino Dios mismo. (cuando le veamos como él es: la conciencia).
En el tercer nivel, tenemos junto con la FE la CONCIENCIA.
Ninguno que es nacido de Dios practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se reconocen los hijos de Dios y los hijos del diablo: todo aquel que no practica la justicia, no es de Dios; tampoco aquel que no ama a su hermano. (1 Juan 3:9-10)
Este es el tercer nivel: cuando ya somos nacidos de Dios, no podemos pecar. El cristiano que aún peca, significa que es un Hijo de Dios por adopción, salvo por la fe, pero aún no ha terminado de nacer, aún no ha alcanzado la altura de Cristo, aún no lo ha visto, aún no es guiado completamente por el Espíritu, aún no termina la obra del padre en él. Pero ya es un Hijo de Dios adoptado, avanzando en la obra de convertir su naturaleza humana en naturaleza divina. Aún esta la ley de la carne y la ley del espíritu alternando en él, pero avanza en la buena carrera de la fe.
El tercer nivel es cuando nuestra conciencia es guiada por el espíritu, cuando vemos, somos uno con el padre.
3 NIVELES
1- hijos de Dios como espíritu que somos
2- Hijos de Dios por FE en Jesucristo (seleccionados desde antes por el Padre. Hijos bebes, recién nacidos en el espíritu, que toman leche pero que en algún momento alcanza la estatura de Cristo. Hasta tener la mente de Cristo, la conciencia de Cristo.). Esta humanidad, yo, esta conciencia, yo mismo, ya soy un Hijo de Dios por adopción. No por mis obras sino por gracia, que viene por la Fe en Jesucristo, quién construyó esa posibilidad a través de su proceso como Dios Hombre (el espíritu procesado del Recobro)
3- Hijos de Dios expresado cuando el espíritu guíe nuestra humanidad (alma: conciencia, mente, emociones,...).
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1- En el primer nivel, hijos de Dios al ser espíritu. Nuestro espíritu es ya uno con el padre, inmortal como él.
2- En el segundo nivel, significa que ya somos salvos, ya nuestra humanidad, nuestra alma, está salva también. Por la FE, entramos a la realidad espiritual creada por nuestro Señor y Maestro Jesucristo.
3- En el tercer nivel, significa que nuestra alma y cuerpo ya es guiado por el Espíritu Santo y ya no vivimos "el yo, nosotros mismos, sino Dios mismo. (cuando le veamos como él es: la conciencia).
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1- En el primer nivel, ya es una realidad, somos espíritu y no somos de este mundo.
2- En el segundo nivel, tenemos la FE, creemos sin ver.
3- En el tercer nivel, tenemos junto con la FE la CONCIENCIA.
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1- Lo que es,
2- Lo que creo
3- Lo que veo.
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1- El incrédulo: Lo es pero no lo cree ni lo ve. Hijos de Dios por naturaleza.
2- El creyente: Lo es, lo cree pero aún no lo ve. Hijos de Dios por fe.
3- El despierto: Lo es, lo creyó y por eso lo ve. Hijos de Dios por conciencia.
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1- Predestinó (de parte de Dios).
2- Llamó (de parte de Dios pero respondido su llamado nosotros, como estaba predestinado) Nivel 2
2- Justificó (ya somos justificados, perdonados). Nivel 2
3- Glorificó (el término de La Obra del Padre en nosotros). Nivel 3
Y a los que predestinó, también los llamó; y a los que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los glorificó.
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Pero no, la fe no se queda solo con el segundo nivel, sino que es también la semilla en si misma que debe crecer, la fe empieza a acompañarnos aquí pero es gracias a ella que llegamos al tercer nivel, a ser guiados por el espíritu santo, a convertirnos en uno con el Padre, a completar la obra del Padre, ser su expresión, divinizar nuestra humanidad. A alcanzar la estatura y mente de Cristo.
La FE se expresa y logra también la conciencia que despierta a la Presencia de Dios.
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2- En el segundo nivel creemos que somos hijos de Dios,
3- en el tercer nivel lo vemos.
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2- En el segundo nivel se planta la semilla y empieza a crecer,
3- en el tercer nivel ya maduró la planta.
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1- La semilla ya está en nuestro espíritu,
2- ya somos hijos de Dios, (segundo nivel),
3- ahora hay que despertar a esa realidad, verla. (tercer nivel).
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2- En el segundo nivel no estamos siempre en la Presencia de Dios, pero ya empieza a crecer.
3- En el tercer nivel somos uno con la Presencia de Dios.
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. nos predestinó para que seamos conformes a la IMAGEN de su Hijo...(romanos).
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2- En el segundo nivel creemos que somos hijos de Dios,
3- en el tercer nivel lo vemos.
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2- En el segundo nivel se planta la semilla y empieza a crecer,
3- en el tercer nivel ya maduró la planta.
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Cuando estamos en La Presencia somos el Hijo de Dios expresándose, cuando no lo estamos solo no somos conscientes de que lo somos. Cuando no somos conscientes no perdemos el que seamos Hijos de Dios dormidos, dominados por la ley de la carne. Pero si perdemos la conciencia de que ello es así, la experiencia viva.
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Los Hijos de Dios, obtienen los frutos del Espíritu Santo cuando él los guía, cuando estamos buscando el reino de Dios, cuando nuestra mente está puesta en el espíritu.
Aunque seamos hijos pródigos seguimos siendo hijos.
En este tercer nivel dejamos de ser hijos pródigos y empezamos a habitar todos los días en la casa de nuestro Padre.
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2- Por la fe: Ya somos salvos. Predestinados. Escogidos. Tenemos las primicias en nuestro espíritu, la simiente de Dios (la SEMILLA de Dios,que empieza a crecer)
3- Por la conciencia: Ya somos expresión de Dios en la tierra. (aquí ya no solo está la semilla de Dios, sino que ya esa semilla ha crecido al punto tal que ya es una vid completa, ya creció, es decir fue aumentando (aumentar Cristo en nosotros, recobro).
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2- Por la fe: Creemos sin ver, aún no lo vemos como él es (biblia)
3- Por la conciencia: Se expresa. Conocemos nuestra naturaleza divina, vemos,
En el tercer nivel es cuando nos damos cuenta, cuando vemos a Cristo como él es, cuando se nos quita el velo y
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Solo puede subir al cielo el que bajó del cielo. No es nuestro cuerpo, no es nuestra psique. Es nuestro espíritu.
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El tercer nivel es cuando nuestra conciencia es guiada por el espíritu, cuando vemos, somos uno con el padre.
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